Ayer fue sin duda uno de los días más negros de la historia de los videojuegos, una de las noticias relacionadas con el mundillo más demoledora en muchos años, ayer sentí, como usuario, que Sony me pegó un portazo en todos los morros. Me refiero a la noticia de que Sony no producirá más juegos en físico a partir de Enero del 2028.
Seguramente para muchos jugadores esta noticia no tendrá ninguna relevancia porque les da lo mismo consumir videojuegos en un formato o en otro, o incluso preferirán la comodidad de las compras digitales, pero la trascendencia de esta noticia es demoledora para todos los consumidores, porque de esta forma se acabará con muchos de nuestros derechos, como el mercado de segunda mano, la propiedad que te otorgaba el formato físico, la no-dependencia de los servicios de una empresa para disponer en cualquier momento de tu copia sin ningún tipo de requisito, y el adiós a cualquier competencia de precios al precio de venta que marque la tienda digital de Sony en este caso.
Esto no es un debate sobre qué formato prefiere uno, ni cuál es mejor, es una imposición por el formato que da mayor control a las empresas, reservándose el derecho incluso de dejarte sin nada si así lo consideran oportuno (véase la noticia sobre aquellas películas que, aunque compraras en su momento, ya no tienes derecho a disfrutar, o los términos y condiciones de la mayoría de tiendas digitales donde ya nos dejan claro que sólo pagamos por una licencia de uso cuyo tiempo de uso dependerá de la "gentileza" de la empresa de turno), y todo un mazazo a la preservación de los videojuegos.
Bien es cierto que llevamos años complicados, con casos donde algunas empresas sacaban juegos en formato físico (si es que se pueden llamar así) que requerían de una conexión a internet para descargar parte esencial del juego, o las ya extendidas "Game key card" de Nintendo Switch 2, por no hablar de los resultados de las empresas donde se veía claramente la tendencia cada vez mayor del consumidor mayoritario... pero la noticia de Sony, aunque esta se retractara, ha sido una herida mortal al formato de la que muy difícilmente podrá sobrevivir.
Yo no voy a decir que dejaré de comprar videojuegos, nunca he tenido reparos en comprar en formato digital cuando lo he considerado oportuno, pero sin duda mi forma de consumir videojuegos va a cambiar mucho, ya que yo asumí hace mucho tiempo que mis compras digitales eran humo que podía perder en cualquier momento sin posibilidad de recuperarlas de ninguna forma, y por ello decidí que, siendo así, sólo compraría aquellos juegos de saldo, o simplemente no los compraría, y pienso mantenerme en esa tesitura. Si las compañías no quieren mi dinero, lo invertiré en mis otras aficiones, sin más.
Ho!










